Dublineta Eire

Me llamo Dublineta Eire, pero la mayoría me conoce por Dubli. Soy alicantina desde
que nací, allá por el año que murió Franco y hace casi dieciocho años vivo en El
Campello.
Madre de familia numerosa. Me tomé en serio lo de «no hay dos sin tres». Tres niños
maravillosos que me llevan loca y a los que dedico todo el tiempo que puedo. Trabajo
en una empresa de diseño y publicidad con mi marido.
Me encantan los animales, aunque no todos —odio los reptiles— y como con los
hijos, pero con un par más, disfruto de mis tres perras, mi gato Miércoles y Pirata, el
más grande de la casa, que es el caballo de mi hija la mayor.
Confesiones:
Me da igual dulce que salado. Podría pasarme la vida comiendo espaguetis con o sin
salsa.
Duermo mal y poco, así que, cuando me levanto, urgentemente me tomo un café con
la leche fría.
El rojo es mi color favorito y me encanta el olor a vainilla.
Me declaro amante de la mitología celta.
Con once años escuché por primera vez a U2 y sigo haciéndolo.
Me gustan Guns & Roses y Rammstein y cuando me vengo arriba me da por
escuchar a Camela, Los Chichos o a La Húngara.
Lectora compulsiva desde pequeña, aunque mi gran pasión es escribir las historias
que aparecen en mi cabeza, casi todas descabelladas, no puedo evitarlo. Cuando lo hago
el mundo se detiene. Soy capaz de hacerlo con la televisión puesta, mis hijos gritando y
saltando a mi alrededor. Si estoy sola suelo poner a Camela de fondo.
La inspiración me llega en cualquier momento y a través de cualquier persona o
cosa. Los musos se presentan cuando quieren y de la forma que les da la real gana.
En 2016 publiqué «Días de caracoles y pastillas». Una novela de humor real muy
surrealista. Mi crisis de los cuarenta me gritaba desde el interior que tenía que hacerlo.
Como la experiencia me encantó, en marzo de 2017 me lancé de nuevo, esta vez con
una historia aparentemente algo más seria y romántica: «Cuando Cupido te ignora».
Y alternando con otros libros, un día surgió un relato de mi protagonista preferida,
Pili. Me dio por mandarla a Escocia y nació «Pili en las Highlands». Un despropósito de
historia al igual que las precuelas de «Días de caracoles y pastillas» donde ella, de
nuevo, nos narra cómo era su «maravillosa» vida en las navidades anteriores a que
apareciera ingresada en un psiquiátrico.
Este verano me presenté al concurso de Amazon, quería probar cosas nuevas y
publiqué «Un donut por tus pensamientos». Esta sí es mi primera novela romántica.
Me encanta narrar en primera persona, así puedo meterme en la mente del personaje
y contarle al lector lo que va sucediendo. Normalmente, sale mi vena, que los que
suelen leerme dicen que sabrían reconocer algo mío aunque no lo firmara. Mis toques
de humor quedan plasmados en la historia sin yo quererlo.
Y en breve presentaré «Meses sin caracoles ni pastillas».
Y por ahora esto es todo.